Un trabajo preliminar indispensable para la evaluación de riesgos es preparar una lista de
actividades de trabajo, agruparlas de manera racional y manejable y reunir la información
necesaria sobre ellas.
Las organizaciones deberían establecer los criterios de clasificación de los procesos, actividades y tareas de tal forma que se adapte a su operación y necesidades, algunos ejemplos pueden ser:
a) áreas geográficas dentro o fuera de las instalaciones de la organización
b) etapas en el proceso de producción o en la prestación de un servicio
c) trabajo planificado y reactivo
d) tareas específicas por ejemplo, conducción
e) fases en el ciclo de los equipos de trabajo: diseño, instalación, mantenimiento, reparación
y disposición.
f) diferentes estados de la operación de la planta o equipo que permiten estados transitorios
como paradas y arranques donde las medidas de control pueden ser diferentes a las de la
operación normal.
g) generación de riesgos debido a una distribución particular de equipos o instalaciones (o
cambios en la distribución), por ejemplo, rutas de escape, equipos peligrosos tales como:
hornos, calderas, generadores entre otros
h) tareas propias o subcontratadas
Al recopilar la información sobre los procesos, actividades y tareas se debería tener en cuenta lo siguiente:
- descripción del proceso, actividad o tarea (duración y frecuencia)
- interacción con otros procesos, actividades y tareas
- número de trabajadores involucrados
- partes interesadas (como visitantes, contratistas, el público, vecinos entre otros)
- procedimientos, instructivos de trabajo relacionados
- maquinaria, equipos y herramientas
- plan de mantenimiento
- manipulación de materiales
-- servicios utilizados (por ejemplo, aire comprimido)
- sustancias utilizadas o encontradas en el lugar de trabajo (humos, gases, vapores,
líquidos, polvos, sólidos) su contenido y recomendaciones (hoja de seguridad)
- requisitos legales y normas relevantes aplicables a la actividad
- medidas de control establecidas
- sistemas de emergencia (equipo de emergencia, rutas de evacuación, facilidades para la
comunicación y apoyo externo en caso de emergencia)
- datos de monitoreo reactivo: histórico de incidentes asociados con el trabajo que se está
realizando, el equipo y sustancias empleadas.
Es importante que la clasificación de las actividades de trabajo y el alcance de la valoración del
riesgo individual, se comunique claramente a todo el equipo de valoración.
Identificar los peligros
Descripción y clasificación de peligros
Para identificar los peligros, se recomienda plantear una serie de preguntas como las siguientes:
- ¿existe una situación que pueda generar daño?
- ¿quién (o qué) puede sufrir daño?
- ¿cómo puede ocurrir el daño?
- ¿cuándo puede ocurrir el daño?
Para la descripción y clasificación de los peligros se podrá tener en cuenta la tabla del Anexo A.
Este cuadro no es un listado exhaustivo. Las organizaciones deberían desarrollar su propia lista de peligros tomando en cuenta el carácter de sus actividades laborales y los sitios en que se realiza el trabajo.
Efectos posibles
Cuando se busca establecer los efectos posibles de los peligros sobre la integridad o salud de los
trabajadores, se debería tener en cuenta preguntas como las siguientes:
- ¿Cómo pueden ser afectados el trabajador o la parte interesada expuesta?
- ¿Cuál es el daño que le(s) puede ocurrir?
Se debería tener cuidado para garantizar que los efectos descritos reflejen las consecuencias de
cada peligro identificado, es decir que se tengan en cuenta consecuencias a corto plazo como los de
seguridad (accidente de trabajo), y las de largo plazo como las enfermedades (ejemplo: pérdida de
audición).
Igualmente se debería tener en cuenta el nivel de daño que puede generar en las personas.
A
continuación se proporciona un ejemplo de niveles de daño:
Tabla 1. Descripción de los niveles de daño
Las organizaciones deberían adaptar este tipo de estructura con el fin de reflejar sus objetivos. Por
ejemplo la estructura ilustrada en el cuadro anterior podría ampliarse a tres categorías, incluyendo
efectos que no se relacionan directamente con la salud y seguridad de los trabajadores como por
ejemplo daños a la propiedad, fallas en los procesos, pérdidas económicas, entre otros.
Identificación de los controles existentes
Las organizaciones deberían identificar los controles existentes para cada uno de los peligros
identificados y clasificarlos en:
- fuente,
- medio, e
- individuo
Se debería considerar también los controles administrativos que las organizaciones han implementado para disminuir el riesgo, por ejemplo inspecciones, ajustes a procedimientos, horarios de trabajo, entre
otros.
Valorar el riesgo
La valoración del riesgo incluye:
a) la evaluación de los riesgos teniendo en cuenta la suficiencia de los controles
existentes, y
b) la definición de los criterios de aceptabilidad del riesgo,
c) la decisión de si son aceptables o no, con base en los criterios definidos.
Definición de los criterios de aceptabilidad del riesgo
Para determinar los criterios de aceptabilidad del riesgo, la organización debería tener en
cuenta entre otros aspectos, los siguientes:
- Cumplimiento de los requisitos legales aplicables y otros.
- Su política de S y SO
- Objetivos y metas de la organización.
- Aspectos operacionales, técnicos, financieros, sociales y otros, y
- Opiniones de las partes interesadas
La evaluación de los riesgos corresponde al proceso de determinar la probabilidad de que
ocurran eventos específicos y la magnitud de sus consecuencias, mediante el uso sistemático
de la información disponible.
Para evaluar el nivel de riesgo (NR), se debería determinar lo siguiente:
En donde
NR = NP x NC
NP = Nivel de probabilidad (véase el numeral 2.23)
NC = Nivel de consecuencia (véase el numeral 2.20)
A su vez, para determinar el NP se requiere:
En donde:
NP= ND x NE
ND = Nivel de deficiencia (véase el numeral 2.21)
NE = Nivel de exposición (véase el numeral 2.22)
Para determinar el ND se puede utilizar la tabla 2, a continuación:
Tabla 2. Determinación del nivel de deficiencia
La determinación del nivel de deficiencia para los peligros higiénicos (físico, químico, biológico u otro)
puede hacerse en forma cualitativa o en forma cuantitativa
El detalle de la determinación del nivel de deficiencia para estos peligros lo
debería determinar la organización en el inicio del proceso, ya que realizar esto en detalle involucra
un ajuste al presupuesto destinado a esta labor.
Para determinar el NE se podrán aplicar los criterios de la tabla 3
Tabla 3. Determinación del nivel de exposición
Para determinar el NP se combinan los resultados de las tablas 2 y 3, en la tabla 4
Tabla 4. Determinación del nivel de probabilidad
El resultado de la tabla 4 se interpreta de acuerdo con el significado que aparece en la tabla 5
Tabla 5. Significado de los diferentes niveles de probabilidad
A continuación se determina el nivel de consecuencias según los parámetros de la tabla 6.
Tabla 6. Determinación del nivel de consecuencias
Los resultados de las tablas 5 y 6 se combinan en la tabla 7 para obtener el nivel de riesgo, el cual se interpreta de acuerdo con los criterios de la tabla 8.
Tabla 7. Determinación del nivel de riesgo
Tabla 8. Significado del nivel de riesgo
Decidir si el riesgo es aceptable o no
Una vez determinado el nivel de riesgo, la organización debería decidir cuales riesgos son
aceptables y cuáles no. En una evaluación completamente cuantitativa es posible evaluar el
riesgo antes de decidir el nivel que se considera aceptable o no aceptable. Sin embargo, con
métodos semicuantitativos tales como el de la matriz de riesgos, la organización debería
establecer que categorías son aceptables y cuáles no.
Para hacer esto, la organización debe primero establecer los criterios de aceptabilidad, con el
fin de proporcionar una base que brinde consistencia en todas sus valoraciones de riesgos.
Esto debe incluir la consulta a las partes interesadas y debe tener en cuenta la legislación
vigente.
Un ejemplo de cómo clasificar la aceptabilidad del riesgo se muestra en la tabla 9
Tabla 9. Ejemplo de aceptabilidad del riesgo
Al aceptar un riesgo específico, se debería tener en cuenta el número de expuestos y las
exposiciones a otros peligros, que pueden aumentar o disminuir el nivel de riesgo en una
situación particular. La exposición al riesgo individual de los miembros de los grupos especiales
también se debería considerar, por ejemplo, los grupos vulnerables, tales como nuevos o
inexpertos.
Elaborar el plan de acción para el control de los riesgos
Los niveles de riesgo, como se muestra en la Tabla 8, forman la base para decidir si se requiere mejorar los controles y el plazo para la acción. Igualmente muestra el tipo de control y la
urgencia que se debería proporcionar al control del riesgo.
El resultado de una valoración de los riesgos debería incluir un inventario de acciones, en
orden de prioridad, para crear, mantener o mejorar los controles.
Criterios para establecer controles
Si existe una identificación de los peligros y valoración de los riesgos en forma detallada es
mucho más fácil para las organizaciones determinar qué criterios necesita para priorizar sus
controles; sin embargo, en la práctica de las empresas en este proceso deberían tener como
mínimo los siguientes tres (3) criterios:
- Número de trabajadores expuestos: Importante tenerlo en cuenta para identificar el
alcance del control a implementar.
- Peor consecuencia: Aunque se han identificado los efectos posibles, se debe tener en
cuenta que el control a implementar evite siempre la peor consecuencia al estar
expuesto al riesgo.
- Existencia requisito legal asociado: La organización podría establecer si existe o no un
requisito legal específico a la tarea que se está evaluando para tener parámetros de
priorización en la implementación de las medidas de intervención.
Sin embargo, las organizaciones podrían determinar nuevos criterios para establecer controles
que estén acordes con su naturaleza y extensión de la misma. Como herramienta a un criterio adicional a esta guía, se presenta la aplicación de un factor de justificación en el Anexo E
Medidas de intervención
Una vez completada la valoración de los riesgos la organización debería estar en capacidad de
determinar si los controles existentes son suficientes o necesitan mejorarse, o si se requieren
nuevos controles.
Si se requieren controles nuevos o mejorados, siempre que sea viable, se deberían priorizar y determinar de acuerdo con el principio de eliminación de peligros, seguidos por la reducción de riesgos (es decir, reducción de la
probabilidad de ocurrencia, o la severidad potencial de la lesión o daño), de acuerdo con la
jerarquía de los controles contemplada en la Norma NTC-OHSAS 18001: 2007.
A continuación se presentan ejemplos de implementación de la jerarquía de controles:
- Eliminación: modificar un diseño para eliminar el peligro, por ejemplo, introducir
dispositivos mecánicos de alzamiento para eliminar el peligro de manipulación manual.
- Sustitución: reemplazar por un material menos peligroso o reducir la energía del sistema
(por ejemplo, reducir la fuerza, el amperaje, la presión, la temperatura, etc.).
- Controles de ingeniería: instalar sistemas de ventilación, protección para las máquinas,
enclavamiento, cerramientos acústicos, etc.
- Controles administrativos, señalización, advertencias: instalación de alarmas,
procedimientos de seguridad, inspecciones de los equipos, controles de acceso,
capacitación del personal.
- Equipos / elementos de protección personal: gafas de seguridad, protección auditiva,
máscaras faciales, sistemas de detención de caídas, respiradores y guantes.
Al aplicar un control determinado se deberían considerar los costos relativos, los beneficios de
la reducción de riesgos, y la confiabilidad de las opciones disponibles.
Una organización también debería tener en cuenta:
- Adaptación del trabajo al individuo (por ejemplo, tener en cuenta las capacidades físicas
y mentales del individuo)
− La necesidad de una combinación de controles, combinación de elementos de la
jerarquía anterior (por ejemplo, controles de ingeniería y administrativos).
- Buenas prácticas establecidas en el control del peligro particular que se considera.
- Utilización de nuevas tecnologías para mejorar los controles.
- Usar medidas que protejan a todos (por ejemplo, mediante la selección de controles de
ingeniería que protejan a todos en las cercanías del riesgo).
- El comportamiento humano y si una medida de control particular será aceptada y se
puede implementar efectivamente.
- Los tipos básicos habituales de falla humana (por ejemplo, falla simple de una acción
repetida con frecuencia, lapsos de memoria o atención, falta de comprensión o error de
juicio, y violación de las reglas o procedimientos) y las formas de prevenirlos.
- La necesidad de introducir un mantenimiento planificado, por ejemplo, de las guardas
de la maquinaria.
- La posible necesidad de disposiciones en caso de emergencias/contingencias en donde
fallan los controles del riesgo.
- La falta potencial de familiaridad con el lugar de trabajo y los controles existentes de
quienes no tienen un empleo directo en la organización, por ejemplo, visitantes o
personal contratista.
Una vez que la organización haya determinado los controles, ésta puede necesitar priorizar sus
acciones para implementarlos. Para la priorización de acciones se debería tener en cuenta el
potencial de reducción de riesgo de los controles planificados. Puede ser preferible que las
acciones que abordan una actividad de alto riesgo u ofrecen una reducción considerable de
éste tengan prioridad sobre otras acciones que solamente ofrecen un beneficio limitado de
reducción del riesgo.
En algunos casos puede ser necesario modificar los procesos, actividades o tareas laborales
hasta que los controles del riesgo estén implementados, o aplicar controles de riesgo
temporales hasta que se lleven a cabo acciones más eficaces. Por ejemplo, el uso de
protección auditiva como una medida temporal hasta que se pueda eliminar la fuente de ruido,
o la separación del lugar de trabajo hasta que se reduzcan los niveles de ruido. Los controles
temporales no se deberían considerar como un sustituto a largo plazo de medidas de control de
riesgo más eficaces.
Revisión de la conveniencia del plan de acción
La organización debería generar un proceso de revisión del plan de acción seleccionado con
personal experto interno y/o externo, o ambos, esto garantizaría que el proceso de valoración
de los riesgos y de establecimiento de criterios es correcto y la ejecución del proceso es eficaz.
Mantenimiento y actualización
La organización debería identificar los peligros y valorar los riesgos periódicamente. La
determinación de la frecuencia se puede dar por alguno de los siguientes aspectos:
- La necesidad de determinar si los controles para el riesgo existentes son eficaces y
suficientes.
- La necesidad de responder a nuevos peligros.
- La necesidad de responder a cambios que la propia organización ha llevado a cabo.
- La necesidad de responder a retroalimentación de las actividades de seguimiento,
investigación de incidentes, situaciones de emergencia o los resultados de las pruebas
de los procedimientos de emergencia.
- Cambios en la legislación.
- Factores externos, por ejemplo, problemas de salud ocupacional que se presenten.
- Avances en las tecnologías de control.
- La diversidad cambiante en la fuerza de trabajo, incluidos los contratistas.
Las revisiones periódicas pueden ayudar a asegurar la consistencia en las valoraciones de los
riesgos llevadas a cabo por diferente personal en diferentes momentos. En donde las
condiciones hayan cambiado o haya disponibles mejores tecnologías para manejo de riesgos,
se deberían hacer las mejoras necesarias.
No es necesario llevar a cabo nuevas valoraciones de los riesgos cuando una revisión puede
demostrar que los controles existentes o los planificados siguen siendo eficaces.
ANEXO A
Ejemplo de la tabla de peligros
ANEXO B
MATRIZ DE RIESGOS
A continuación se presenta dos ejemplos de los elementos que podría contener una matriz de riesgo.
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